En un artículo recientemente publicado en la prestigiosa revista francesa Artravel se destaca el trabajo de nuestra joven oficina entre otras dos de peso internacional. Aquí, el texto traducido.
"El contraste en todos sus estados"
Por Fabienne Dupuis
Por Fabienne Dupuis
Traducción: Josefina Oportot y Magdalena Manríquez
Malas fueron muy a menudo las razones por las cuales se escuchaba hablar de Chile. Sin embargo desde los años ´90, este pequeño país atravesado por las formas más extremas de climas, vuelve a ponerse en escena con buenas noticias: excelencia en deportes, paridad política o vinos exquisitos, Chile está en todos los frentes. No es sorprendente entonces ver que estos habitantes de América del Sur hicieran maravillas de la arquitectura y del diseño.
Con sus diplomas recién obtenidos en el año 2001, no faltó más que poco tiempo para que Benjamín Oportot y Maurizio Angelini comenzaran a pensar en el futuro. Desde ese mismo año, se lanzaron entonces en una aventura, creando 57STUDIO, una oficina de estudio de Diseño y Arquitectura que les permitiría dar forma y crédito a su creatividad.
Comercio, industria, residencia y servicios, su dominio de experticia crece rápidamente y les permite ofrecer sus ideas, mezcladas con aquellas de su nuevo equipo, a todos los modos de vida.
¿Cuáles ideas? En un país dominado por el contraste geográfico - mar, planicies, montañas, desiertos y zonas polares - y los climas respectivos, la actividad del hombre está forzosamente adaptada a su contexto. Incluso si la arquitectura permite a algunos egos ignorar los hechos que los rodean, 57STUDIO deja en evidencia este contraste y juega con las formas y los materiales para destacar de mejor manera el fondo y la forma.
La Casa Kübler, un bello ejemplo de este tipo de arquitectura, permite a los que ahí habitan observar casi desde todas las habitaciones, la naturaleza que los rodea. Aún mejor, gracias al sabio uso de paredes de vidrio, permite incluso en pleno corazón de la habitación disfrutar de esa naturaleza. La Casa Fray León está dotada del mismo tipo de obra que permite a la naturaleza y a la casa vivir como en una suerte de osmosis complementaria, más que oponerse en género. La arquitectura de 57STUDIO está lejos de intentar esconderse detrás de una naturaleza tan bella, delante de la cual habría más bien que arrodillarse. El joven equipo tiene talento e ideas y tiene como demostrarlo. Las formas son largas y generosas, aproximándose al apilamiento de cubos y otros rectángulos, evitando evidentemente las curvas y sus compromisos. De estas líneas francas y muy cuadradas se retiene sobretodo la referencia evidente al constructivismo de comienzos del siglo XX, que la mezcla de materiales más contemporáneos ancla perfectamente en su época.
En relación a los materiales, 57STUDIO parece utilizarlos aplicando la misma fórmula que para el resto! Tal como para la forma, aquí también domina la ruptura graciosa. Ahí en donde el hormigón se extiende, la madera vuelve a hacerse cargo. Aquí, donde el vidrio sube, los lagos contrastan y la piedra volcánica brota. Ruptura y distinción, la habitación 57STUDIO goza de la misma ley mediante la cual se rige la naturaleza: el contraste. Aquel de materias y colores, ese de verticalidades y horizontalidades, el de la profundidad de campo, de altos y bajos. El todo en un juego de equilibrista más bien hábil del cual – ahí donde otros no habrían podido escapar del bloque fallido e indigesto - 57STUDIO sale con la frente en alto, dejando detrás de ellos un producto elegante y con gracia.
De la Casa Fray León a la Capilla el Roble pasando por la más reciente Casa Kübler, es un muy bonito recorrido que ofrece en menos de diez años 57STUDIO. Un recorrido consistente que da un bello halo a la arquitectura chilena, un pleno eco a la divisa nacional: por la razón o la fuerza.
Malas fueron muy a menudo las razones por las cuales se escuchaba hablar de Chile. Sin embargo desde los años ´90, este pequeño país atravesado por las formas más extremas de climas, vuelve a ponerse en escena con buenas noticias: excelencia en deportes, paridad política o vinos exquisitos, Chile está en todos los frentes. No es sorprendente entonces ver que estos habitantes de América del Sur hicieran maravillas de la arquitectura y del diseño.
Con sus diplomas recién obtenidos en el año 2001, no faltó más que poco tiempo para que Benjamín Oportot y Maurizio Angelini comenzaran a pensar en el futuro. Desde ese mismo año, se lanzaron entonces en una aventura, creando 57STUDIO, una oficina de estudio de Diseño y Arquitectura que les permitiría dar forma y crédito a su creatividad.
Comercio, industria, residencia y servicios, su dominio de experticia crece rápidamente y les permite ofrecer sus ideas, mezcladas con aquellas de su nuevo equipo, a todos los modos de vida.
¿Cuáles ideas? En un país dominado por el contraste geográfico - mar, planicies, montañas, desiertos y zonas polares - y los climas respectivos, la actividad del hombre está forzosamente adaptada a su contexto. Incluso si la arquitectura permite a algunos egos ignorar los hechos que los rodean, 57STUDIO deja en evidencia este contraste y juega con las formas y los materiales para destacar de mejor manera el fondo y la forma.
La Casa Kübler, un bello ejemplo de este tipo de arquitectura, permite a los que ahí habitan observar casi desde todas las habitaciones, la naturaleza que los rodea. Aún mejor, gracias al sabio uso de paredes de vidrio, permite incluso en pleno corazón de la habitación disfrutar de esa naturaleza. La Casa Fray León está dotada del mismo tipo de obra que permite a la naturaleza y a la casa vivir como en una suerte de osmosis complementaria, más que oponerse en género. La arquitectura de 57STUDIO está lejos de intentar esconderse detrás de una naturaleza tan bella, delante de la cual habría más bien que arrodillarse. El joven equipo tiene talento e ideas y tiene como demostrarlo. Las formas son largas y generosas, aproximándose al apilamiento de cubos y otros rectángulos, evitando evidentemente las curvas y sus compromisos. De estas líneas francas y muy cuadradas se retiene sobretodo la referencia evidente al constructivismo de comienzos del siglo XX, que la mezcla de materiales más contemporáneos ancla perfectamente en su época.
En relación a los materiales, 57STUDIO parece utilizarlos aplicando la misma fórmula que para el resto! Tal como para la forma, aquí también domina la ruptura graciosa. Ahí en donde el hormigón se extiende, la madera vuelve a hacerse cargo. Aquí, donde el vidrio sube, los lagos contrastan y la piedra volcánica brota. Ruptura y distinción, la habitación 57STUDIO goza de la misma ley mediante la cual se rige la naturaleza: el contraste. Aquel de materias y colores, ese de verticalidades y horizontalidades, el de la profundidad de campo, de altos y bajos. El todo en un juego de equilibrista más bien hábil del cual – ahí donde otros no habrían podido escapar del bloque fallido e indigesto - 57STUDIO sale con la frente en alto, dejando detrás de ellos un producto elegante y con gracia.
De la Casa Fray León a la Capilla el Roble pasando por la más reciente Casa Kübler, es un muy bonito recorrido que ofrece en menos de diez años 57STUDIO. Un recorrido consistente que da un bello halo a la arquitectura chilena, un pleno eco a la divisa nacional: por la razón o la fuerza.

